Parabenos, sulfatos y otros químicos nocivos que pones en tu piel.

 

Entre champúes, cremas, bloqueadores, jabones, maquillajes, para antes de las 10:00 de la mañana ya nos hemos aplicado más de 10 ingredientes tóxicos en nuestra piel, ingredientes que componen a nuestros cosméticos de uso diario. Tenemos la costumbre errónea de confiar en los productos que encontramos en los aparadores, que están de cierta forma respaldados por las marcas reconocidas a las que representan, sin embargo, la mayor parte de la cosmética convencional utiliza componentes que nos pueden traer serios problemas de salud, y es por eso que necesitamos tener la costumbre de informarnos y ser más exigentes con lo que nutrimos (o dejamos de nutrir) a nuestra piel.

Por otro lado, a raíz de la consciencia colectiva de los últimos años a nivel mundial sobre el contenido de estos productos, la solución para la mayoría de las marcas comerciales ha sido reemplazar los químicos señalados, por otros que terminan siendo igual o más agresivos con nuestra piel y salud. Es por ello que necesitamos desconfiar un poco más de lo que nos venden y aprender a revisar los contenidos en las etiquetas para evitar caer en el ‘claim marketing’ (el cual nos afirma no tener cierto ingrediente, pero que no nos dice la realidad del resto de ellos). Recuerda que no nos sirve saber qué no contienen, y sí lo que en efecto, contienen.


Aquí, te mencionaremos algunos de los químicos más comunes que encontramos en nuestros productos de uso diario.


-Los Parabenos: estos se utilizan como conservadores cosméticos y los puedes encontrar en las etiquetas como ingredientes que utilicen este sufijo, por ejemplo: ‘Metilparabeno’. Algunos estudios confirman que los Parabenos imitan la acción de los estrógenos, lo cual contribuye a la producción de tumores cancerígenos y cáncer de mama.

-El Triclosán se utiliza en desodorantes, antitranspirantes, limpiadores, antibacteriales y desinfectantes de manos. Especialistas sugieren que interfiere con las funciones hormonales, esterilidad y hasta cáncer de mama.

-Polietiglenglicon, o PEG’s, son compuestos químicos tóxicos que se utilizan como emulsión en cosméticos de base cremosa. Están en champúes, desmaquillantes, limpiadores, pasta de dientes, incluso hasta en el jabón de platos. Éstos arrancan los aceites naturales de la piel de una manera ultra abrasiva, haciendo a tu piel producir más grasa de la que necesitas  y así se vuelve excesivamente grasa. El problema con estos químicos radica en que rompen la barrera cutánea y amplía el nivel de penetración que tienen en la piel y abre paso a la peligrosidad de los demás ingredientes. Uno de los PEG’s más utilizados es el Laureth Sulfato de Sodio que se utiliza para hacer más espumosos y burbujeantes los productos limpiadores. Éste se acumula en el corazón, hígado, riñones y cerebro. ¿Cómo lo reconocemos en las etiquetas? Aparece como PEG + #, o aplicado como sufijo –TH, ejemplo: Steareth o Laureth.

-Los aceites minerales son derivados del petróleo y es utilizado en la cosmética para dar textura a cremas, pasta de dientes, aceite para bebés, etc. Crean un efecto de falsa humectación en la superficie de nuestra piel, mientras  que a más profundidad carecemos de esta humectación. Estas cremas tapan los poros atrapando las toxinas en nuestra piel, produciendo acné, alergias, enrojecimiento y hasta cáncer. También los podemos encontrar en las etiquetas como Parafina.

Después de estos resultados en investigaciones científicas, la sociedad ha optado por buscar productos no dañinos para la salud, encontrando la respuesta en los productos orgánicos.

Recuerda siempre que en las etiquetas, los ingredientes siempre se encuentran ordenados de manera relativa al porcentaje que comprende la composición de nuestro producto. La cosmética orgánica se dedica al cuidado y nutrición de nuestra piel, así como a buscar efectos terapéuticos para mejorarla y equilibrarla, a diferencia de la cosmética convencional que se dedica a la búsqueda de la belleza instantánea a costa de lo que sea.

La cosmética orgánica también se caracteriza por la ausencia de elementos nocivos, pues se compone de ingredientes naturales. Es también, congruente a su filosofía natural, sin dañar el ecosistema utilizando productos sin pesticidas y libres de crueldad animal.

En TWO22 cuidamos todo esto y más. Nuestras bases son orgánicas pero también genéticas, y no, no tiene nada que ver con transgénicos. De lo que hablamos es de productos diseñados específicamente para cubrir necesidades genéticas de la piel de cada persona. Tratamientos personalizados y hechos a la medida, sin riesgos químicos ni sustancias nocivas. Todo es 100% natural.

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